5 agosto 2020

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El Real Alcázar reabre el Salón de los Tapices tras la restauración de los textiles y las mejoras en la estancia

El Salón de los Tapices del Palacio Gótico del Real Alcázar reabrirá sus puertas al público este jueves tras la doble intervención que se ha llevado a cabo desde el pasado mes de noviembre. Por un lado, Patrimonio Nacional ha reparado los seis grandes tapices del siglo XVIII pertenecientes a la serie La conquista de Túnez; mientras que la dirección del monumento se ha encargado de remozar la estancia con nueva pintura e iluminación para mejorar la conservación de los textiles, cuyos originales fueron encargados por el emperador Carlos en 1545. Se ha tratado de una labor coordinada entre los técnicos de ambos organismos para que, además de la nueva imagen de la estancia, mejore la exposición y el mantenimiento de los históricos paños. 

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, y la presidenta de Patrimonio Nacional, Llanos Castellanos, han asistido este miércoles a las labores de colocación del último de los tapices, el que inicia la serie y por título El mapa, junto con Antonio Muñoz, delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, y la directora del monumento, Isabel Rodríguez, así como trabajadores de ambos organismos y miembros del Patronato, como Isabel de León, presidente de la Academia de Bellas Artes; y el historiador del Arte y profesor universitario Benito Navarrete.

La reparación de los seis tapices, que son unas copias del XVIII, los originales fueron llevados al Palacio Real, ha supuesto una inversión por parte de Patrimonio Nacional de 17.956,40 euros y ha sido llevada a cabo por cuatro restauradoras especializadas en el tratamiento de tapices históricos de esta envergadura, que durante dos semanas -del 6 al 17 de julio- han realizado una puesta a punto de este importante conjunto. 

Trabajos de instalación del último de los tapices.
Trabajos de instalación del último de los tapices. / ANTONIO PIZARRO

La operación fundamental ha consistido en volver a unir, por costura, determinadas zonas del tejido conocidas como relés en un tratamiento de urgencia, cuyo objetivo ha sido dar solidez a todos los paños, para que puedan volver a colgarse con garantías de conservación y con un aspecto estético sensiblemente mejor al que presentaban hasta la fecha. 

Los seis tapices, de seda y lana, fueron sometidos a finales de 2019 a un proceso previo de limpieza mecánica por parte de la institución, con el objetivo de almacenarlos temporalmente en las mejores condiciones de limpieza y conservación posibles, mientras duraban las labores de mejora de instalaciones de iluminación de la sala donde se exponen, llevadas a cabo por el Patronato de los Reales Alcázares. 

La intervención de conservación preventiva que Patrimonio Nacional ha llevado a cabo en los seis tapices ha servido para solucionar los deterioros que desde el punto de vista estético sufren tras permanecer durante largos periodos de tiempo colgados, y para preservar la integridad de cada una de las piezas en sí mismas. 

Estos seis tapices forman parte de la serie La Conquista de Túnez que Felipe V encargó en el siglo XVIII para reeditar la misma serie que en 1545 pidió ejecutar el emperador Carlos y que fue concebida como una crónica tejida para conmemorar la expedición militar y naval emprendida por las tropas imperiales en 1535 contra el célebre Kheirredin Barbarroja y el poder del sultán turco Solimán el Magnífico, y que concluyó con la toma de La Goleta y de la ciudad de Túnez, el 21 de julio de 1535. 

Los seis tapices restaurados tienen un peso de entre 40 y 50 kilogramos, y ocupan una superficie de entre 11 y 12 metros de largo por 5 de alto aproximadamente y representan: El Mapa, La toma de la Goleta, La toma de Túnez, Saqueo de Túnez, El ejército acampa en Rada y El reembarque del ejército en la Goleta. 

Juan Espadas y Llanos Castellanos durante la presentación.
Juan Espadas y Llanos Castellanos durante la presentación. / D. S.

Adecuación del salón 

En el verano pasado, una denuncia alarmista aseguró que en el Salón de los Tapices, espacio emblemático del Alcázar de Alfonso X El Sabio, reconstruido en el siglo XVIII tras el terremoto de Lisboa, anidaban palomas que dañaban las piezas textiles. Los conservadores del Alcázar, mediante una grúa, pudieron comprobar que no existía ni un sólo nido o huevos de aves en las cornisas del salón. Sí comprobaron que había algunas deyecciones y abundante suciedad acumulada durante décadas. Fue entonces cuando se decidió actuar para renovar la iluminación, entre otras cuestiones.

El Salón de los Tapices se cerró a principios de noviembre del año pasado para, con un presupuesto aproximado de 25.000 euros, acometer mejoras de pintura y albañilería. Se ha instalado, además, una nueva iluminación, adoptando la tecnología LED –luz más clara y más eficiente–, así como una nueva distribución de puntos de luz para conferir más claridad a esta estancia y una mejor iluminación a las obras que se exponen.

Como medidas adicionales para una conservación preventiva de los paños, el nuevo sistema se ha concebido para evitar una iluminación muy intensa, el calor y el grado de radiación UV, factores que impactan sobre las telas. Ese ha sido precisamente el cometido de la renovación íntegra de la iluminación, controlando la intensidad y el tiempo de exposición lumínica mediante la instalación de nuevos puntos de luz LED regulados por sensores.

«Se trataba de mejoras necesarias en una de las estancias más reconocidas del Real Alcázar de Sevilla y que pretendían un mejor mantenimiento de estos seis tapices y que se pudieran exhibirse con mayor rigor técnico en un salón ya remozado y con la nueva iluminación. La nueva pintura, para la que se efectuaron catas arqueológicas para recuperar el color original del XVIII –tonalidad clara de albero–, ha permitido además apreciar en su esplendor detalles que pasaban desapercibidos como los medallones con escudos que existen en sus paredes, los escudos radicados en la bóveda o la propia linterna», ha señalado el Ayuntamiento en una nota. 

Una nueva etapa de colaboración

Tanto el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, como la presidenta de Patrimonio Nacional, Llanos Castellanos, han resaltado la buena sintonía que existe actualmente entre ambas instituciones que comparten la propiedad del Alcázar, tras algunas disputas pasadas, como la concerniente al cuadro La Virgen de los Mareantes. «Esta actuación es una muestra del compromiso de esta institución con el patrimonio material del que disponemos, con el reconocimiento del legado histórico que suponen estos tapices y, por supuesto, con la ciudad de Sevilla», ha indicado Castellanos. 

La presidenta de Patrimonio Nacional ha aprovechado la visita para anunciar la próxima restauración a cargo de la institución de los dos retablos de calle de los Reales Alcázares, el situado en el Apeadero y el de la Inmaculada Concepción que se sitúa en la entrada al Patio de Banderas. El coste de ambas intervenciones asciende a 36.148,75 euros y comenzará en las próxima semanas.

Por su parte, Espadas ha resaltado que la colaboración es clave para la buena conservación del monumento: «Es un ejemplo más de la labor de intervención patrimonial y trabajos preventivos que se afrontan en el Real Alcázar y de coordinación y colaboración entre administraciones públicas».

Fuente: Diario de Sevilla