Emasesa planea convertir el Copero en su laboratorio contra el cambio climático

Las naranjas amargas en la planta de reciclaje, donde se convertirán en energía. 
/ EFE

El gobierno municipal de Juan Espadas asegura que uno de los grandes copromisos del actual mandato es la apuesta por el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Es una responsabilidad que la Alcaldía asume en primera persona con la finalidad de conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Suena político, pero es la filosofía que sustenta un proyecto que ya se está materializando y que persigue convertir la estación dupuradora de aguas residuales (EDAR) Copero en un complejo ambiental de referencia nacional.

El objetivo es aportar desde Sevilla soluciones innovadoras para la gestión del agua y los residuos, la autosuficiencia energética, la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad, que permitan proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida reduciendo la huella ambiental.

Emasesa cuenta con una red de cuatro estaciones depuradoras: Tablada, Ranilla, San Jerónimo y Copero. Por ellas pasan las aguas residuales de todos los municipios que forman parte de la empresa metropolitana. Sólo en Copero se tratan anualmente 255.000 metros cúbicos de aguas residuales para lo que se requiere un consumo de 13,4 millones de Kwh, el equivalente a 4.000 viviendas al año.

¿Qué se está haciendo ya en las estaciones depuradoras?

Hasta el momento, se han realizado procesos de codigestión con los restos orgánicos de las aguas residuales generando así gas y por lo tanto energía para que las estaciones fueran autosuficientes. Copero ya es autosuficiente energéticamente en un 86%.

Según explican fuentes de Emasesa, en estos años se han tratado y se han reaprovechado para generar energía 176.000 toneladas de residuos y esto ha permitido ahorrar las emisiones equivalentes al consumo eléctrico de 5.500 hogares en Sevilla. Concretamente, en la estación de Copero se han generado 11.595.044 kWh equivalentes al consumo anual de 3.325 hogares.

Hace unas semanas, Emasesa presentó un novedoso proyecto que evitará en lacapital europea con más naranjos que cientos de miles de kilos de naranja amarga acaben en los vertederos. La idea es aprovechar este residuo para producir gas y generar energía eléctrica. En Emasesa ya han hecho números: cada 1.000 kilos de naranja producen 50kWh de energía eléctrica, esto es el consumo de cinco viviendas en un día. En el proyecto piloto que se ha puesto en marcha se van a utlizar 35 toneladas que generarán aproximadamente 1.500 kWh, lo que supone el consumo de 150 viviendas. Si todo sale bien, las toneladas de naranja que se recogen en un año de los árboles de la ciudad darían para abastecer a más de 73.000 hogares. Y a esto hay que añadir las cifras que se puedan aportar desde otros municipios, lo que da idea del enorme potencial ecológico de esta iniciativa.

¿Qué más se puede hacer?

Pero todavía hay algo más que se puede hacer. Emasesa quiere convertir al Copero en un referente de la denominada economía circular, un modelo que prima el aprovechamiento de recursos y la reducción de las materias primas. Así pretende conseguir el residuo cero en el proceso de depuración de aguas residuales. ¿Cómo? Se trabajará en seis líneas: regenerando las aguas de manera que se puedan usar para el riego; elaborando un producto fertilizante con los lodos de la depuración de las aguas; incrementando la producción de biogás; poniendo en valor los residuos del pretratamiento, como son las arenas y los flotantes, entre otros aspectos.

El objetivo no es que la estación del Copero sea un centro autosifuciente simplemente, también que se convierta en un centro de innovación y transferencia de conocimiento.

Tres actuaciones en marcha

De momento, hay tres actuaciones en marcha que han conseguido financiación. El primero es un proyecto de adecuación de la EDAR Copero que Emasesa está gestionando con la Junta de Andalucía a través de fondos europeos y que supone una concentración y mejora de toda la red de saneamiento y depuración. Esta importante inversión, de 51 millones de euros, se traducirá en la modernización de esta estación con los mejores sistemas y el desvío de forma eficiente los cuadales de agua hasta Copero.

El segundo proyecto, que cuenta con una inversión de 18 millones de euros a través del Ministerio para la Transición Ecológica, permitirá crear un sistema de compostaje con los últimos sistemas de innovación para aprovechar todos los recursos. Y la última iniciativa prevista es un nuevo sistema para reutilizar el agua depurada para que pueda ser aprovechada para el riego de zonas verdes y parques de la ciudad.

Éstos son algunos de los ensayos que ya son realidad y que permiten a Sevilla aportar su grano de arena en la lucha contra el cambio climático.

Fuente – Diario de Sevilla

Redacción

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