Rescatan un libro clave para entender el Trienio Liberal

Renacimiento publica ‘Retratos políticos de la revolución española’, de Félix Mejía, en edición del profesor Manuel Moreno Alonso

Famoso cuadro del fusilamiento del general Torrijos, personaje esencial que aparece en estos ‘Retratos’ – ABC

En el año 1826 apareció publicado en Filadelfia, bajo el seudónimo de Carlos Lebrun, el libro ‘Retratos políticos de la revolución española’, una obra capital para entender los convulsos sucesos que acaecieron durante elTrienio Liberal. Casi dos siglos después, el director de la  editorial Renacimiento, Abelardo Linares, ha hecho un gran esfuerzo para rescatar esta publicación de aquel liberal exaltado que se exilió a Estados Unidos tras el fracaso revolucionario. Ahora, este volumen se presenta en una cuidada edición a cargo del catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla Manuel Moreno Alonso.

Comenta el profesor que este libro es «una fuente fundamental y desconocida para el conocimiento del Trienio Liberal. Junto con la Segunda República (1936-39), este otro periodo representa la experiencia política que ha suscitado las mayores controversias en nuestra historia contemporánea». Respecto a la revolución que se produjo entre 1820 y 1823, Moreno Alonso sostiene que «la expectación que causó en Europa fue extraordinaria tanto en los periódicos como en la puiblicística general de todos los países. En Londres se vivió casi con la misma expectación que el levantamiento de los españoles en 1808. Todo ello dio a una generación de idealistas la imagen de España como una nación ejemplar, con una fuerza natural no contaminada por Europa».

Según este historiador, se trata de una época muy «controvertida y actual por el atractivo que puede ejercer en nuestros días, especialmente si la homologación es acrítica y autocomplaciente en exceso. Fue entonces cuando apareció por primera vez la política con un sentido moderno: el enfrentamiento de los partidos, la lucha parlamentaria, el radicalismo, el populismo, la imposición de la ‘justicia del pueblo’, el anticlericalismo de la izquierda y hasta el federalismo (la ‘hidra del federalismo’ en el lenguaje de la época), el anarquismo, el republicanismo e incluso el presentismo de la guerra civil. Por no hablar de la oposición frontal por primera vez en la historia de España por parte de la clase política al Rey y a la Monarquía en un país entonces de sentimiento monárquico mayoritario en el que aquellos ‘liberales’ estaban lejos de representar a la nación en cuyo nombre actuaban».

Asegura, además, este especialista en Historia Contemporánea que «probablemente estamos ante el testimonio más vivo y desgarrador de aquella experiencia —que resultó desastrosa— por parte de uno de sus protagonistas más radicales, el famoso editor del periódico exaltado ‘El Zurriago’, Félix Mejía. Pues, mientras conocemos bien los aspectos constitucionales, jurídicos y políticos que suscitó el cambio revolucionario en la superficie, sabemos bastante menos de lo que ocurrió en el fondo de la sociedad y de la mentalidad de los españoles en tan breve espacio de tiempo».

Añade Moreno Alonso que estos ‘Retratos’ «nos dan claves humanas y biográficas fundamentales sobre los actores de la revolución, que no supieron solucionar los graves problemas de la nación que se plantearon desde el primer momento: la pacificación de América, el orden público, el arreglo de la Hacienda, la organización del ejército y la armada, el impulso de la economía, la puesta en orden de la administración de la justicia o la agitación política desencadenada».FracasoLa revolución del Trienio Liberal no triunfó al no poder solucionar asuntos como la pacificación de América o el arreglo de la Hacienda.

Destaca también este libro de Félix Mejía por el impresionante retrato que hace de los actores que participaron en la revolución de Riego. «Esta es otra de las originalidades de la obra de este exaltado. Ya de por sí es una novedad la publicación de una biografía colectiva en la que aparecen con nombres y apellidos los actores más importantes no sólo de la revolución, sino de la contrarrevolución. Pero también tiene un gran valor conceptual. En el texto se hace mención más de 800 veces de la palabra libertad y, exactamente, 92 veces del término liberalismo, del que se dice que ‘hemos procurado descorrer y analizar hasta sus últimos elementos’. Lo que le lleva a hablar con exaltado criticismo de los que se dicen liberales ‘ad ignominiam del liberalismo’, empezando por quienes se meten a ‘negociantes de libertad’». 

«El autor manifiesta sus sospechas —prosigue Moreno Alonso— sobre no pocos de los que se llaman liberales pero tienen ‘zurrapas en su liberalismo’; como los que ejercen un liberalismo ‘de espionaje’ o practican un liberalismo de ‘bullangas al descubierto’. Lo mismo habla de ‘baladronadas de liberalismo’ que de liberalismo ‘de cálculo’, liberalismo ‘de arlequín’ o de ‘comparsa’».

El papel esencial de Sevilla

Retrato de Félix Mejía
Retrato de Félix Mejía – ABC

Como siempre ha sucedido en la historia de España, se advierte el papel tan importante que desempeñó Sevilla no sólo durante el Trienio Liberal sino en las inmediaciones del autor de ‘Los retratos’. En ese sentido, Moreno Alonso sostiene que «Mejía comenzó a escribir su obra en la propia Sevilla, cuando el Gobierno liberal se trasladó a nuestra ciudad con el Rey como rehén y se reunieron las Cortes in extremis. Experiencia en la que, una vez más, se advierte la actitud de los sevillanos de ponerse de parte del vencedor con su actitud camaleónica: primero fueron realistas, después se hicieron liberales, para después hacerse de nuevo realistas y fernandinos. Todo ello en una ciudad en donde se inventó el mito de Riego, que no en vano dio su grito de rebelión en un pueblo de Sevilla, Las Cabezas de San Juan, y que después fue diputado por Sevilla en las Cortes. Como, con frecuencia, desconocemos estas cosas, recuerdo el impacto que dejó en algunos de mis amigos la lectura de la obra de hace varios años ‘La desventura de la libertad’, de Pedro J. Ramírez (2014), que, en buena medida, es un libro de gran extensión sobre Sevilla en aquellos momentos de máxima convulsión».

Por otra parte, es sorprendente en esta obra la referencia que se hace a las masas. En ese sentido, este profesor subraya que «no conozco otro texto de la época que emplee el término ‘masa’ como factor revolucionario o contrarrevolucionario como ‘Los retratos’, en donde se habla de ‘masa indigesta’, ‘la masa de la libertad nacional’, ‘que hemos dicho de los españoles que están amasados’, ‘enorme masa de fuerza’…»

En cuanto a las posibles enseñanzas que la lectura de este libro podría proporcionarles a los políticos actuales, este investigador asegura que «por lo menos aprenderían mucho sobre los peligros del ‘sectarismo’, que no en vano se introdujo entonces en la política como norma de acción o, para decirlo en palabras de uno de los retratados, ‘el encono de una secta que como todas las de su clase, no olvida ni perdona’; y que, además, se emplea “en esta obra de tinieblas”».

Fuente: ABC

Redacción

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