5 agosto 2020

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El control de los brotes en Andalucía solventa la primera oleada estival de Covid-19

En un mes de «nueva normalidad» se han triplicado los contagios aunque la ocupación hospitalaria no se resiente y sólo fallecieron ocho andaluces

El primer impacto de la oleada estival del coronavirus en Andalucía ha cuatriplicado los contagios en el último mes con respecto a los registrados en mayo y junio durante el proceso de desescalada del confinamiento. Algo más de un mes después de aquel 22 de junio en el que se abrió el periodo de la llamada «nueva normalidad» las cifras de contagios han empeorado y en los últimos días de forma muy significativa. 

Si aquel 22 de junio –con 105 casos positivos confirmados por PCR en 14 días–, la tasa de incidencia de la enfermedad se situaba en 1,2 casos por 100.000 andaluces, el pasado viernes esa proporción se elevaba a 16,1 casos por cien mil habitantes, con un

 acumulado de 1.359 positivos en solo dos semanas. La cifra, no obstante, está lejos de los 38 casos por 100.000 habitantes que ha registrado de media España esta última semana.

Hospitales tranquilos

Sin embargo, la incidencia clínica ahora nada tiene que ver con la que propició los momentos más difíciles en los hospitales a final de marzo.La cifra de hospitalizados en Andalucía era el viernes de 58 pacientes y solo ocho de ellos ocupaban cama en UCI.

Las peores consecuencias de la pandemia, representada en las cifras de pacientes en situación crítica y de fallecidos, ofrece una pirámide inversa a la de los contagios mes a mes. Sólo ocho personas han muerto por coronavirus en Andalucía en julio. Entre marzo y mayo fallecieron en la comunidad 1.281 personas.

Las autoridades sanitarias aseguran que por el momento la situación está controlada, pero no ocultan su preocupación a la vista del aumento de brotes y contagios del final de semana. No se teme una segunda oleada de las dimensiones de la primera de forma inminente porque ahora el sistema sanitario está mejor preparado. Ahora se busca a los contagiados asintomáticos, se delimitan los brotes para aislarlos. Eso explica que afloren tantos casos asintomáticos, sobre todo en población juvenil que antes no se sometía a la prueba hasta no tener evidencias de síntomas de la enfermedad. Ya se han realizado más de 1,2 millones de pruebas PCR. El sistema de rastreo ha sido fundamental en este periodo, pero los últimos datos insisten en que no hay motivo para la relajación.

Todas las provincias tienen brotes activos de la enfermedad. Durante el último mes los contagios no se han comportado con un mismo patrón, aunque en los últimos días se han generalizado por todo el territorio de la comunidad. Sevilla, que presentó cifras muy bajas de positivos en la primera quincena, se ha convertido el último día de julio en la provincia con más brotes declarados. El análisis por provincia de los positivos acumulados en el trimestre ofrece curiosas comparaciones y es tan heterogéneo que evidencia cuáles son los puntos vulnerables.

Campo, disco, funerales, familia

Durante el mes de julio se han detectado 84 brotes de la enfermedad en Andalucía, de los cuales se han dado por superados 28, quedando activos 56. El número de afectados registrados en estos brotes activos era el 31 de julio de 750. Sólo tres de esos 84 brotes superan los cien contagios. Se trata de los del Centro de Acogida de Cruz Roja en Málaga; el de Córdoba, que se propagó en una fiesta de fin de curso en una discoteca o el originado en una explotación hortofrutícola de El Ejido. Los tres marcan sendas actividades de riesgo donde es más fácil la propagación del virus. El primer brote detectado fue el de una pensión de Algeciras en la que estaban acogidos varios inmigrantes. El presidente de la Junta, Juanma Moreno reconoció el viernes en La Rioja que el Gobierno no ayuda al control de la pandemia al desentenderse de los inmigrantes 72 horas después de su llegada a las costas en patera y ofreció un dato hasta ahora no utilizado en la información oficial de la pandemia: el 10 por ciento de las personas que han llegado en patera, principalmente de Argelia, ha dado positivo en Covid-19. Junta y Gobierno siguen negociando un protocolo específico para definir la acogida y aislamiento.

El trabajo en grandes explotaciones agrarias y el ocio juvenil han quedado marcadas por estos brotes y han generado protocolos específicos de prevención por parte de la Administración que ha realizado analíticas en asentamientos de temporeros y establecido nuevas normas y controles en las empresas.El consejero de Salud, Jesús Aguirre ha reconocido que el brote de Córdoba ha sido la situación más comprometida en julio

Más preocupan brotes como el de la discoteca de Córdoba que sumó en julio 110 casos, pero cuyas consecuencias finales se desconocen. Córdoba registró el último día de julio 44 positivos en parte por la aparición de un segundo foco importante originado en otra fiesta. El consejero de Salud, Jesús Aguirre ha reconocido que el brote de Córdoba ha sido la situación más comprometida este mes y ha obligado a realizar miles de test gracias a la buena labor de rastreo de los centros de salud.

La Junta de Andalucía procedió tras aquel brote a prohibir el botellón e incrementó las restricciones a las actividades de ocio nocturno. Apesar de lo cual se siguen levantando sanciones por incumplimientos, como la que llevó el pasado fin de semana a la clausura de un chiringuito en Los Caños, en la costa gaditana, cuyos dueños fueron detenidos tras desalojar en dos noches sucesivas a 300 clientes que se concentraban en el interior y la terraza del establecimiento.

Aunque con menos incidencia, otro de los grandes focos de julio fue el que se originó en el funeral de una joven deportista granadina en la pedanía de Belicena, de Vegas del Genil, que alertó a las autoridades sanitarias y superó los 80 casos.

Otro factor desencadenante de los focos más habituales, –la mayoría no supera la decena de positivos–, son las reuniones de amigos y familiares. En muchos casos fiestas a las que asisten personas recién llegadas de otras regiones o países. Eso ocurrió en el primer brote de Lepe que tuvo su origen en marineros que regresaron de faenar en África. Ojo a bodas, comuniones…

La labor de rastreo

Preocupa que el aumento de brotes complique la labor de los rastreadores. Andalucía ha puesto en manos de la Atención Primaria esta labor fundamental con lo que consigue tener una red de 8.500 sanitarios que indagan de cada positivo su origen y contactos. Es la mayor red de España y su eficacia es muy alta, obtienen una media de 6,5 contactos por positivo frente a los 3,4 de la media nacional. En la tercera semana de julio sólo 127 casos tenían origen desconocido. De momento, el trabajo de rastreo, aunque afecta el normal funcionamiento de los centros de salud –en los que se mantiene un alto número de consultas telefónicas–, no está generando grandes conflicto. Distinto será en otoño si se mantienen altos índices de contagios cuando comience la presión asistencial propia de los procesos gripales, a pesar del plan de refuerzo.

Material, protocolos y expertos

Un factor nada desdeñable que explica que estemos en otro estadio de la pandemia distinto al inicial es la experiencia. Hay tiempo de respuesta. La Junta aprueba cada cierto tiempo la renovación de un stock de material de protección igual al que se precisaría a pleno rendimiento en los hospitales durante seis meses. Cada quince días se reúne la comisión de seguimiento de la alerta sanitaria con el comité de expertos –que en Andalucía existe con nombre y apellidos– y se han generado protocolos de prevención por sectores. Hay además especial celo en la propagación del virus entre sanitarios y en residencias. En los últimos 14 días se han confirmado 22 contagios entre personal sanitario que trabaja en centros sanitarios y cinco en personal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Y aunque no hay incidencia en residencias de mayores es posible que en esta semana se aprueben medidas de mayor control para prevenir rebrotes dada la vulnerabilidad de este sector.

La lectura del gráfico adjunto confirma que el impacto de la pandemia ha sido muy desigual por provincias y concluye que cualquier incidencia puede alterar en cuestión de días las estadísticas. Así provincias como Huelva, –la menos afectada en la pandemia– Cádiz o Jaén han presentado una evolución normal con datos muy similares de contagios a los de los dos meses precedentes.Seguimos en situación de alerta sanitaria y dado lo imprevisible del patógeno todo puede ocurrir en las próximas semanas

Una situación totalmente diferente a la que presenta Almería que, de ser de las provincias menos afectadas por coronavirus en España, ha visto en julio dispararse los contagios hasta elevar su tasa de incidencia en los últimos 14 días a 60 por 100.000 habitantes. En 30 días ha acumulado más de 600 contagios doblando a los que acumuló durante todo el estado de alarma. Parecida tendencia se observa ya en Córdoba. Los datos ponen en evidencia que son los grandes brotes los que marcan un cambio de rumbo en la incidencia y que la prevención y los medios para acotarlo cuanto antes son fundamentales. Seguimos en situación de alerta sanitaria y dado lo imprevisible del patógeno todo puede ocurrir en las próximas semanas, sobre todo teniendo en cuenta que es previsible un incremento de la movilidad en el mes donde más población concentra sus vacaciones. Seguirá habiendo brotes y muy posiblemente se intensificará la actividad hospitalaria pero hay sustanciales diferencias con respecto a la situación vivida en meses precedentes.

Fuente: ABC