Los pueblos más pequeños agudizan el fenómeno de la despoblación en la provincia de Sevilla

La pérdida de población se acentúa en el 75% de los municipios de la provincia de menos de 5.000 habitantes y en el 30% del resto que supera esta cifra

En los pueblos más pequeños de la provincia de Sevilla los nacimientos se celebran como si fueran algo más que una fiesta. En el trasfondo de estos acontecimientos, lo que se esconde en verdad es la lucha contra la despoblación o, como muchos lo llaman, contra la Sevilla vaciada

La pérdida de habitantes es uno de los grandes retos a los que se enfrentan las administraciones para que municipios como El Madroño, que apenas roza los trescientos habitantes, sigan manteniéndose como entidad local propia y no desaparezca del mapa. En la provincia de Sevilla, el fenómeno de la despoblación afecta de manera muy preocupantes a las dos sierras, especialmente a la norteña, donde la mayoría de los pueblos que componen la Sierra Morena sevillana ha ido perdiendo habitantes desde hace década.

Para intentar poner freno a este problema —que se acrecienta cada vez que se dan a conocer los datos del padrón—, la Diputación de Sevilla ha puesto en marcha varios planes económicos y sociales, si bien no han sido suficientes para que esta situación se revierta por completo. «Prefiero ver el vaso medio lleno», asegura su presidente, Fernando Rodríguez Villalobos. 

Partidas propias presupuestadas o subvenciones procedentes de la Unión Europea son, de momento, un parche que poco a poco está sirviendo para que esta sangría poblacional no se acreciente. Planes recientes como «Proempléate», «Emprendejoven» o «SIPE» (Simulación para Emprendedores), itinerarios formativos orientados al empleo y el emprendimiento en localidades de menos de 5.000 mil habitantes o de menos de 10.000 con decrecimiento en los últimos diez años. Intentar crear un negocio nuevo en el pueblo, en definitiva.

Oficina Contra la Despoblación

Es ahí donde quiere llegar la institución supramunicipal, a ese nicho poblacional para incentivar la permanencia y arraigo de sus habitantes, especialmente de los más jóvenes, para que no tengan que hacer las maletas y emigrar a otras localidades. Con estos argumentos anunció Villalobos hace ya casi un año en la toma de posesión que uno de los objetivos de este mandato sería la lucha contra esta despoblación. 

Señaló que con la ayuda económica de todas las administraciones se podrían poner en marcha programas más potentes por valor de 300 millones de euros, pero de momento, ese dinero no ha llegado. Lo que sí ha llegado es la creación de la Oficina Contra la Despoblación(OCD), que ha empezado a poner los cimientos para erradicar este fenómeno.

De momento, se ha creado de una web específica y se ha elaborado el primer «Análisis de población de la provincia de Sevilla 2008-2018», donde se recogen rigurosamente todos los indicadores demográficos, económicos, sociales… de los 105 pueblos que se analizan en el mismo, quedándose fuera el municipio mayor de todos, la capital.

Así, como todos los análisis, la interpretación de los mismos puede hacerse desde varias perspectivas y encontrar diferentes lecturas. Hay indicadores que quedan reflejados en este informe que no invitan al optimismo, como puede ser que cada año se produzcan menos nacimientos. 

Así, en la década analizada, los nacimientos pasaron de 16.939 en 2008 a 11.122 en 2018, o que el índice de senilidad (el porcentaje que representa la población mayor de 64 años sobre la población total) ha pasado del 12,4% al 14,5% en estos diez años, estadísticas que se acrecientan si se dibujan sobre los municipios menos poblados, y que llegan al 20% si se analizan los municipios de menos de hasta 2.500% «Es tiempo de mimar a estos pueblos», puntualiza el presidente en la presentación de este Análisis.

Divididos en seis apartados, el informe de la Oficina Contra la Despoblación analiza los movimientos naturales de la población(inmigraciones, emigraciones, saldo migratorio), la densidad, su estructura (índices de senilidad, envejecimiento, por edades, ratio de masculinidad), o el mercado de trabajo (paro, contratos, afiliaciones) de los municipios sevillanos. Asimismo, se recoge una quincena de anexos estadísticos que ponen el acento sobre cuestiones tales como la tasa de natalidad, mortalidad, crecimiento natural, índice de juventud… que hacen tener una visión global sobre la situación en la que se encuentra la provincia de Sevilla ante el reto demográfico.

En la provincia hay cinco municipios que tienen menos de mil habitantes: El Madroño, Castilleja del Campo, San Nicolás del Puerto, Lora de Estepa y El Garrobo

Algunas de las principales conclusiones dejan a las claras que la trayectoria de la población de la provincia, sin la capital, es algo más favorable en su conjunto, porque la ciudad de Sevilla sufre una pérdida de población desde 2011, registrando el número de habitantes de la capital un descenso del -1,58% en los últimos diez años. Así, la población del territorio sevillano, excluida la capital, pasa de los 1.175.703 habitantes al inicio de 2008 a 1.251.176 diez años más tarde, lo que supone un ascenso del 6,42% en el conjunto del periodo, especialmente en el primer lustro y bastante más suave en los últimos cinco años. Por contra, si se incluye la capital, el conjunto de habitantes en la provincia pasa de 1.875.000 a 1.940.000. 

Pero agrupados los municipios en función de su población, es en los pueblos de mayor densidad donde se produce un aumento de la población en los últimos diez años, mientras que en los municipios de menos de 5.000 habitantes se registra un descenso, en su conjunto, de la población en la última década.

Otra de las conclusiones del informe señala que casi la mitad (49%) de la población vive en municipios de más de 50.000 habitantes (Sevilla capital, Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra y Utrera), mientras que tan solo el 0,16% de la población provincial vive en municipios de menos de 1.000 habitantes (El Madroño, Castilleja del Campo, El Garrobo, Lora de Estepa y San Nicolás del Puerto), siendo este porcentaje del 1% para los municipios de entre 1.000 y 2.500 habitantes, y del 5% para aquellos que cuentan con más de 2.500 y menos de 5.000 habitantes.

Por tanto, este «inédito» análisis señala que la pérdida de población está estrechamente relacionada con el tamaño del municipio, de modo que entre los municipios más pequeños hay un mayor porcentaje de aquellos que experimentan una caída de la población. Así, cerca del 75% de los municipios sevillanos con menos de 5.000 habitantes pierden población entre los años analizados (2008-2018), mientras que para aquellos municipios cuya población supera dicha cifra este porcentaje es del 29%.

Fuente: ABC

Redacción

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