La previa: Si todo es fútbol, sí será el gran derbi

El Sevilla y el Betis se miden en un Ramón Sánchez-Pizjuán con público como segundo y tercero de la Liga y con los rescoldos de la cita copera

La Torre del Oro, engalanada con una gigantesca bufanda de LaLiga con motivo del Sevilla-Betis. / JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

Dentro de este mundo de imposiciones externas en las que hay que tragar con la etiqueta de #elgranderbi en lo que siempre, de toda la vida, fue únicamente el derbi sevillano, se llega al partido oficial número 136entre los dos máximos representantes del fútbol en esta bendita ciudad. Es el 102 dentro de la Primera División y conviene aclarar con prontitud que después de todo lo que rodeó al último de la Copa del Rey, el 135 oficial, todo lo que sea disputar un partido de fútbol con normalidad, con el balón decidiendo quién es el mejor de los equipos, sería una auténtica bendición. Eso sí sería de verdad el gran derbi y no las tonterías que se inventan algunos para darle visibilidad en las redes a lo que siempre la tuvo donde realmente debe tenerla, que es aquí, entre los nuestros.

A este derbi número 136 se llega, además, con los dos equipos prácticamente en la cresta de la ola del fútbol español. El Sevilla es el segundo clasificado en la tabla del Campeonato Nacional de Liga de Primera División, la Liga y no LaLiga y todo lo más la Liga Santander, por aquello del patrocinador. Los sevillistas han sumado hasta ahora 51 puntos, nueve menos que el Real Madrid, y cinco más que el Betis. Eso quiere decir, ni más ni menos, que los verdiblancos son los siguientes en la tabla clasificatoria, con 46 unidades contabilizadas en las 25 jornadas que se llevan litigadas hasta el momento.

El segundo contra el tercero, por tanto, se citan en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán en una de las bandas horarias creadas para tratar de mandar en el mercado televisivo asiático. Porque todo está programado para las cuatro y cuarto de la tarde, a una hora con la digestión aún en pleno rendimiento y sobre todo un domingo. Pero son las cosas de los horarios y así hay que aceptarlo. Total, se trata de jugar y qué más da a la hora que obligan a hacerlo siempre que no se acerque a la medianoche.

Trayectorias recientes

Siguiente punto, las trayectorias de los dos equipos en las últimas jornadas, en los dos primeros meses de este 2022 cuando febrero se aproxima a su final. Es evidente que el Betis transita muchísimo más fuerte que un Sevilla que comienza a acusar la plaga de bajas del mes de enero. Cogiendo una referencia exacta, que podrían ser los cinco últimos partidos que se registran junto a la clasificación en las webs especializadas, se observa que los sevillistas han empatado cuatro de esos cinco encuentros y sólo derrotaron al Elche. Igualaron con Valencia, Celta, Osasuna y Espanyol. Los béticos, mientras, perdieron contra el Villarreal y derrotaron a Alavés, Espanyol, Levante y Mallorca. 12 puntos para el Betis, 7 para el Sevilla en este tramo más cercano, datos objetivos y que a partir de ahí cada uno extraiga las conclusiones que considere oportunas.

En-Nesyri atiende a los medios poseedores de los derechos de televisión.
En-Nesyri atiende a los medios poseedores de los derechos de televisión. / IMAGEN SFC

¿Quiere esto decir algo con vistas a lo que acontecerá esta tarde en Nervión? No o sí, vaya usted a saber si se refrendará estas trayectorias últimas o, por el contrario, el fútbol depara unas circunstancias diferentes. Lo cierto es que el Betis llega mejor a esta cita por mucho que el segundo clasificado sea el Sevilla y tenga cinco puntos más en la tabla clasificatoria, entre otras cosas porque ha sido capaz de recortarle otros cinco en el tramo al que se hacía referencia.

Los ausentes

Nueva cuestión, las ausencias. Por sanción, no estarán presentes Koundé, Ocampos y Juanmi, dos sevillistas y un bético. Son las bajas seguras, las que no puede esconder nadie, particularmente un Lopetegui amante de no dar ninguna pista al adversario. Un absurdo más, porque jugando a esa estrategia ganó el derbi de la Liga y perdió el de la Copa, lo que demuestra su intrascendencia y el gasto de energía que le proporciona sin ningún rédito. Para quien suscribe estas líneas le parece una tontería supina, pues siempre parten once contra once y se conocen los protagonistas desde una hora antes cuando deben ofrecérselo al árbitro para el acta.

Problemas sevillistas

Lopetegui deberá resolver el galimatías del centro de su defensa para ser el equipo sólido que domina los partidos.

Tampoco estarán, lógicamente, Suso y Lamela, lesionados de larga duración en los anfitriones, ni Montoya, en las mismas circunstancias en los visitantes. Con problemas físicos más recientes están Rekik, Diego Carlos y Martial, en los blancos, y no se sabe si Montiel; en los verdiblancos, Sabaly se sumaba, y en este caso sí se hacía público, a los problemas de los canteranos Miranda y Rodri y del mexicano Lainez. Insisto, jugarán once contra once, aunque en el caso del Sevilla el asunto se agrava en la línea defensiva, sin ningún central teóricamente apto, aunque habrá que esperar a ver qué sucede con Diego Carlos.

Una imagen del entrenamiento del Betis con Bartra y Álex Moreno.
Una imagen del entrenamiento del Betis con Bartra y Álex Moreno. / JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

Son los problemas para Lopetegui, los esconda o no, mientras que en el caso de Pellegrini sí parece que podrá elegir a los once mejores con la excepción del sancionado Juanmi, el futbolista que más goles entre los suyos ha marcado durante el presente curso liguero.

Público en la grada

Otro apartado, la grada. El Ramón Sánchez-Pizjuán volverá a tener público en las gradas, algo que no sucedió en los dos últimos derbis disputados en Nervión, aunque el resultado fue favorable en ambos para los anfitriones pese a no tener ese calor externo. Serán cerca de 38.000 los seguidores nervionenses debido a que sólo podrá ocuparse el 85 por ciento de las localidades y que algo más de 600 serán para los fieles béticos en la zona visitante.

El hombre gol

Pellegrini llega con bajas, aunque sólo Juanmi es un hombre de peso dentro de un once en un gran estado de forma.

Con ese ambiente en los graderíos lo único que cabe esperar es que todo se desarrolle con serenidad después de las penosas circunstancias de la cita copera en el Benito Villamarín. Ojalá todo sea fútbol y en eso también deberán contribuir los protagonistas más directos, los futbolistas, los técnicos y también los dirigentes, sobre todo después de toda la resaca que siguió al palo que recibió Joan Jordán en su cabeza después del gol de córner de Fekir. Carlos del Cerro Grande será el encargado de impartir la justicia sobre el césped con la ayuda de Martínez Munuera desde el monitor.

En fin, es la presentación del partido número 136 de los disputados por el Sevilla y el Betis con carácter oficial. Y en este caso, sin que sirva de precedente, ojalá sea de verdad el gran derbi, sin etiqueta de redes sociales, porque todo se circunscriba al fútbol sería el mayor de los triunfos.

Fuente: Diario de Sevilla

Redacción

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