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Boquitas pintadas

Tomo prestado el título de mi artículo de una de las novelas más singulares del escritor argentino Manuel Puig. Y lo tomo porque vamos a hablar de barras de labios y sobre todo de la roja, que es la más emblemática.

¿Sabía que hay indicios de uso de maquillaje en las pinturas rupestres y que los labios se pintaban de rojo en el Antiguo Egipto?

Nada es nuevo bajo el sol por mucho que disfracemos de modernidad la actualidad con ese sinfín de aparatos que lo único que consiguen es que estemos más solos creyéndonos sumamente acompañados.

El rojo en los labios siempre ha estado de moda, unas veces con más énfasis y otras más agazapado. ¿Y si les cuento que incluso líderes del movimiento por el sufragio femenino, como la norteamericana Charlotte Perkins Gilman, exhortaban a sus seguidoras a usarlo?   Estamos hablando de principios del siglo XX y de una manera de escandalizar a la sociedad sacando los pies del tiesto o las pinturas de guerra del neceser, en un momento en que o se era mujer de la vida o mujer de su casa. No había término medio, que es donde dice el dicho popular está la virtud.

Las barras de labios se vendían exclusivamente en las farmacias  y la gente las adquiría con el mismo pudor que se empezaron a comprar los profilácticos. Pero de ahí saltaron a ser las coloristas protagonistas de los expositores en los grandes almacenes. ¿Qué había pasado para este drástico cambio?

Pues la gran influencia que en la sociedad de los años 20 y 30 del siglo pasado tuvo el cine de Hollywood y sus estrellas; aquéllas que se convirtieron en precursoras de la independencia de la mujer y en modelos a seguir.  Pienso en Khatarine Hepburn , en Bette Davis y en la sensual Marilyn Monroe.

Pero las barras de labios están también asociadas al lado menos amable de la vida.

pintalabios-rojo

Durante la II Guerra Mundial muchas mujeres se pintaban los labios para subirse la moral y de paso la de los soldados que volvían del frente. Era el sutil y cosmético mensaje de que la vida seguía a pesar de las secuelas del conflicto bélico.

La psicóloga sevillana Prado Buendía me contó en una ocasión las razones de esta actitud ante las inclemencias de la vida.  “Más que sentirnos feas en estas épocas, tenemos la sensación de que todo a nuestra alrededor va perdiendo brillo, al irnos contagiando del ambiente de crisis. Tenemos que renunciar a trajes de última, zapatos, complementos y sin embargo nos maquillamos más, nos pintamos los labios más rojos, (está comprobado que la venta de este color sube en tiempos de recesión) como una manera de hacerle frente a la adversidad con una actitud más positiva”.

“No permitimos que nuestro ánimo se venga abajo, y si lo hace, lo disimulamos con un buen maquillaje. Pintarnos nos hace sentirnos mejor y más fuertes, porque es ponerle al mal tiempo buena cara”.

Y los hechos dan la razón a la tesis de Buendía. La firma de cosméticos Estée Lauder confirmó que sus ventas de barras de labios se duplicaron tras los atentados del 11-S de 2001, cuando el ataque terrorista a las torres gemelas. Y si queremos reforzarlo aún más, en los años 92 y 93 del siglo pasado, cuando también hubo una crisis de talla menor a la que tenemos ahora, pero crisis al fin y al cabo, la adquisición de carmines aumentó casi un 10%.

Pero, una vez informados sociológicamente de las barras de labios vamos a lo práctico. Y lo práctico es cómo maquillarnos los labios de rojo, que tiene también su ciencia. Dicen los expertos en belleza que cuando se elige este color va a ser el protagonista del rostro, con lo que si centramos la atención en la boca, el resto, sobre todo los ojos, tendrá que ir maquillado de una manera sutil porque el resultado podría ser ordinario y chabacano. Los labios deben estar muy preparados, porque este color resalta las imperfecciones: grietas, pellejitos.  Es decir, que debemos tenerlos muy bien hidratados y además pintarse los labios de rojo tiene su ritual, porque debemos utilizar un perfilador del mismo tono para dibujar y crear volumen. Las boquitas pintadas, bien pintadas, necesitan de su espacio y de su tiempo.

Clara Guzmán (telademoda.com) en colaboración con Sevilla.net.

Moda y Tendencias sobre pintalabios y bocas pintadas

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